Por qué utilizar ReFS en lugar de NTFS

Inicialmente pensado para servidores de archivos, las mejoras sobre el anterior NTFS son más que notables, sobre todo en entornos virtualizados. Así como ya nadie se plantea tener datos de sistemas operativos en formato FAT, poco a poco pasará lo mismo con NTFS. Las ventajas principales son las siguientes:

– Nombre archivos y rutas largas, muy largas. La limitación de 255 caracteres pasa a más de 30.000 en formato Unicode.
– El tamaño máximo de volumen pasa de 16 exabytes, que ya era una cantidad astronómica para el uso más habitual, a más de 260.000 exabytes 
– La actualización de metadatos de los ficheros, por ejemplo un cambio de nombre, es más segura; una copia del metadatos se realiza y cuando acaba la escritura de la copia, se verifica que no hay escrituras pendientes y actualiza. Un ejemplo práctico, estamos moviendo archivos de carpeta y se van la luz, depende del momento en el que se encontrarse la copia es posible que los datos quedaran corruptos, con el nuevo sistema se reduce considerablemente esta posibilidad (las llamadas torn writes)
– Su utilización conjunta con espacios de almacenamiento (Storage spaces) mejora la fiabilidad y rendimiento, en caso de encontrar una copia corrupta se regenera de manera automática mediante sumas de comprobaciones.
– Sin utilizar espacio de almacenamiento y espejado de datos (mirroring) en el hipotético caso de encontrar problemas en una parte de los datos, este daño no afecta a todo el volumen, sigue estando disponible excepto las partes que serán eliminadas. Un ejemplo, no es necesario apagar el sistema, y/o desconectar el volumen para tener acceso exclusivo para su reparación.

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.